Al calor de las noticias (ocho de abril de 2015)

En verdad andamos viviendo tiempos bien duros, tiempos de mucho dolor, y más viendo cómo se ventilan nuestras cuitas en esta tierra desquiciada, hoy los desvaríos del PP son de nuevo protagonistas en nuestro quiosco tan apreciado, todos nos dicen que no hay novedad, todos dicen lo mismo de días pasados, todos se entregan como enloquecidos a una reunión, en donde esta pandilla que ha tomado por asalto el Estado, y como se andan dedicando tenazmente a que se debilite hasta grados insospechados, nuestros cimientos camino de ser ciénagas profundas, donde iremos a parar todos, si es que no se pone remedio, pero claro de esto nadie habla, nadie se pone a denunciar, y a los pocos que denunciamos este autosuicidio, nos tratan de ciudadanos enloquecidos, o en la mayoría de las veces somos ignorados, que feroces tiempos nos está tocando vivir, esto ya ni es ni esperpento ni un teatro absurdo, es un inmensa tragedia, en donde rememorando los mitos griegos, es como si Saturno andará devorando a sus hijos.
Perdonen esta entrada, pero ando hastiado de ver como estos sesudos periodistas, siguen dando bola al no pasa nada, en el que anda instalado el PP, prefiero, fíjense bien lo que digo, a que cuenten las buenaventuras del neoliberalismo español, así podíamos debatir algo, pero seguir con la enésima perorata acerca de las desventuras del PP, pues parece a ellos, a nuestros afamados periódicos les va la vida en ello, estos demócratas de nuevo cuño, están elevando la nadería, el chismorreo a categoría que determina la vida de un país.
Viendo sus titulares, el de El País (“Rajoy exige unidad, disciplina y lealtad a las siglas del PP”); el de el Mundo (“Rajoy convence al partido de que lo mejor es no hacer nada”); el de la portada de ABC ("Todo igual... hasta el 25 de mayo. Rajoy impone unidad en el PP frente a 'enredos que no importan en la que ninguno de los 600 convocados pidió la palabra ni a veinticinco', en una Junta Directiva Nacional); el de la portada de La Razón, cual numantino baluarte de Rajoy, inasequible al desaliento (“Rajoy pide al PP que exhiba su 'orgullo”, y conste inclasificable subtítulo: : Silencia las peleas internas mientras sus barones cierran filas”).
Da igual leer el de la Vanguardia, que dice que la batuta del Presidente sigue dando la vara (“Rajoy pone orden en las filas del PP y esgrime su gestión como aval); en Ara nos dicen que todo es una tregua, supongo que luego dan por descontado que se devorarán (“PP: tregua en falso. Rajoy pide a los suyos que dejen de pelearse y reivindica el PP frente a experimentos como C 's' “), me quedo perplejo con lo que parece una obsesión de este rotativo por este grupo político; mientras que El Punt Avui nos dice que “Rajoy lo fía todo a una única carta: la mejora de la economía”, lo cual no pasa de ser una análisis simplista; y por último El Periódico nos dice que “Rajoy evita cualquier autocrítica y pide respeto a las siglas"; y uno se pregunta viendo estos titulares, entonces que razones ha llevado a estos sesudos periodistas a hacer que aparezcan en su portada, debidamente resaltado, demuestra que mi pesimismo tiene unas bases bien fundamentadas.
Pero si este despliegue no les parece poco, pues ahí tienen editoriales de una profundización de lo que es nadería, digna de gran encomio así lo vemos en El País ("Rajoy tapona la herida. El presidente trata de aplazar la crisis del PP en beneficio de recuperar votos perdidos), en El Mundo (“el inmovilismo de Rajoy tapona la renovación del PP…"), pero en el segundo le dedica un poco de jabón (“...aunque la recuperación empieza a llegar a la economía real”), y ahí vemos en ABC que también le hace lo mismo que El Mundo, o sea palo y zanahoria ("Un discurso oportuno, que no basta”; con este subtítulo: “Rajoy representa una forma eficaz de dirigir el Gobierno de España, la más adecuada en este momento, pero no basta cuando parte de los ciudadanos perciben que no son comprendidos”), pero donde lo grotesco se hace ya absurdo es en La Razón (“Unidos para ganar, reza el título y que remata con esta inconmensurable subtítulo: “El PP subtítulo-- conserva una de las grandes bazas políticas: unidad interna”); si no creen que andan todos presos de un ataque de locura todos los editorialistas, pues ahora veremos que sus perros de presa en forma de articulistas, en donde todos van a degüello de Rajoy.
En este reparto de papeles supongo que para autocomplacencia encontramos que en El País debemos de dar referencia de lo que dice Manuel Jabois (“Concierto para piano del PP. El partido salió de la junta directiva muy reforzado en su rumbo, que nadie sabe cuál es") y Ernesto Ekaizer (“Esto es lo que hay... ¿y lo que habrá?”), pues bien todo hay que decirlo que es el único que se atreve apuntar algo en la cuestión económica. Y en esa misma línea los articulistas de la ABC, David Gistau ("El foco. Se dirige a nosotros Rajoy como si fuéramos público gregario en un gigantesco acto de militancia"), Luis Ventoso (“Todo muy bien. Rajoy ha preferido hacerse el sordo que un jaleo a dos meses de las elecciones”) e Ignacio Camacho ("Política de madera. Rajoy tiene un temple de hierro expresado en un lenguaje de madera: rígido, sin empatía, sin pasión. Inerte").
Para último capítulo de este desvarío he dejado la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo, quien hace un razonamiento que evidencia el actual estado de las cosas en cierta parte de la elite política no entiende bien el mundo en que vive, para ella, según escribe en el artículo todo pasa por recuperar la política, pero agárrense los cinturones lectores míos, los retos políticos son los desafíos separatistas y los populismos, que a esto hay que hacerlo frente, y que la economía no es todo, pues bien me he quedado boquiabierto, entonces considera que la economía queda fuera de los designios de la actividad política, para eso pensara ella que eso anda bien en manos de sus amados expertos, por lo tanto poco podemos decir los ciudadanos de educación, de sanidad, de transportes, de cómo industrializar España, de cómo se pueden ofrecer trabajos dignos, en el franquismo se acuerdan ustedes de aquella frase: “de política no se habla”, y fíjense las consecuencias de dicha frase, todavía las andamos pagando; ahora parece que la sacrosanta verdad laboral impone otra frase: “de economía no se habla”, las consecuencias andan a la vista, por eso creo que lo de Tratado de Libre Comercio es su nueva Biblia, y a su causa se entregaron, para desgracia de los ciudadanos que padecemos las consecuencias, así son los días en la arcadia feliz.
Pero hete aquí que viene El CIS y que me viene a desmontar todo este discurso que hemos estado viendo hasta ahora (las andanzas del PP), y vemos que los ciudadanos siguen preocupados por la marcha económica, y claro por eso el paro es lo que más preocupa (el 80%) y el segundo orden de preocupación es la corrupción (50%), de la segunda parece ser que si andan preocupados los periódicos , mejor dicho prefiero decir corruptelas, la corrupción es mal endémico en el neoliberalismo, en tanto que su consabida doctrina de la colaboración entre el poder político y el poder económico, para gestionar servicios públicos esenciales.
Por eso digo que se centran en las corruptelas, hablar de la corrupción es cuestionar el sistema, pero en esta España es mejor hablar de la del vecino (El Mundo: “El consejero de los ERE niega su culpa: 'Sólo soy un maestro"; La Razón: "La Junta repartió más de 3.000 millones de los parados sin justificar"), eso sí por no ser excesivamente duro también tenemos que salta a la palestra otra vez la Casa Real (El Mundo: “Torres ataca con nuevos correos a la Casa Real por su ayuda a Urdangarin”), mientras que allende el Ebro uno no sabe si Puig quiere mucho o no a Pujol ( El Punt Avui: “Puig sale en defensa de Pujol”; La Vanguardia: “Puig cree que los Pujol deben aclarar el origen de su fortuna”), eso sí vemos que vástago de Pujol se lo paso a lo grande (La Vanguardia: “Hacienda vincula a Oriol Pujol con pagos sospechosos a su esposa”; La Razón: “Oriol Pujol 'blanqueó' dinero en deuda, coches y gastos familiares”), pero esto parece poca cosa para determinada prensa, muy aficionada a su hoja de ruta nacionalista (Ara: “'Vía escocesa' del Colegio de Geólogos hacia la soberanía”; “Tarragona pierde inversiones porque no tiene ancho europeo”); o llevan a sus portadas la discusión de cambio de hora en el parlamento catalán (La Vanguardia: “El Parlament se plantea una ley para europeizar los horarios”; Ara: “Horarios más europeos? Todo el mundo de acuerdo pero nadie quiere empezar”; El Punt Avui: 'Objetivo: horario europeo. El Parlamento propone una nueva cultura del tiempo, avanzando dos horas del inicio de la actividad”). O bien, como vengo observando, la gran relevancia de lo que se ha dado en llamar hechos de sociedad en algún periódico (El Periódico: “Catalunya pierde la batalla contra la obesidad”, “El turismo chino entra en el 'top 10' del gasto”).
Y con esto no quiero decir que nos ponga otros titulares en portada, pero que guarde proporciones, es lógico que hoy se recoja en alguna portada como que el parlamentario socialista europeo, y exministro de Justicia López Aguilar (El Mundo: ¿Qué te quería hacer papá en la cara?' La Policía reconstruye el supuesto maltrato de López Aguilar”; La Razón: “López Aguilar mantiene su acta en la UE tras la denuncia de maltrato”), pero que diferencia con Willy Meyer verdad lectores, pero que algunas noticias sea de portada en estos tiempos, pues reclama algo de mesura en la manera de hacer el periodismo de nuestros días (El País: “Regreso a casa entre la alegría y la rabia. El único espeleólogo superviviente llega a Madrid”, “Interior releva al comisario jefe de Asuntos Internos y mantiene a José Villarejo”; El Periódico: “Collboni ficha al portavoz de ICV en BCN"), quizás la única noticia que salvaría del resto de portadas sería la que da hoy El Periódico, como muestra de la época de recortes que andamos viviendo, y de una manera de concebir el transporte en esta país, se procede a la anulación de un servicio nocturno a buen precio, toda vez que lo que hay que promocionar es el AVE (El Periódico: “El último tren nocturno”).
Y he procedido de esta manera, para observen ustedes las noticias de orden económico que tenemos hoy (ABC: “España cobra por primera vez por colocar deuda pública a corto plazo”; El Punt Avui: “Nissan fabricará 120.000 furgonetas en la Zona Franca”; El Periódico: “Bruselas cuestiona las ayudas fiscales a la banca”), como verán desolador ¿verdad?, y lo digo a propósito de que el único titular en portada al informe del FMI (La Vanguardia: “El FMI enfría los ánimos sobre la recuperación”)
Según estos sesudos analistas, que son los que marcan las pautas económicas, nos dicen que las economías avanzadas crecerán durante los próximos cinco años a un ritmo muy inferior al registrado antes de la crisis, haciendo cálculos tomando como referencia a 16 países del G20, observan que los años anteriores a este gran cataclismo que andamos viviendo, es decir antes del 2008, pues el crecimiento estuvo en el 2,4%, desde el 2008 hasta el 2014 el crecimiento ha sido del orden de 1,3%, y pronostican que en el periodo comprendido hasta el año 2020 solo se crecerá al 1,6 %, eso si ya ellos encontraron el gran culpable, nos dicen estos portentosos señores que es que nos andamos haciendo viejos, ellos como siempre no se equivocan, su soberbia la andamos pagando caro
Y fíjense que si andamos desvariados, como el veneno de la ciencia exacta la lleváramos en vena, que en esta tierra desolada hoy no se haga mención, que en paro registrado somos casi cuatro millones de habitantes sin trabajo, que la población que cotiza a la seguridad social, es decir, los que andamos como asalariados o autónomos somos la ridícula cifra de 16.832.801 , que la caída de la cobertura del paro este alcanzando cotas insoportables, o como se hace más difíciles las cosas para acceder a un subsidio, así son las cosas queridos lectores ellos, muchas organizaciones, salvo honrosas expresiones ( es decir mi organización, pero sabiendo que este veneno del trayecto político también lo observo en algunos miembros de mi organización), es por lo que me agoto en mi pesimismo, así va a ser muy difícil remontar este estado de cosas, por eso andan notando en mi este pesimismo, pero las ganas de lucha siguen ahí.
Fíjense si anda enloquecida las cosas en esta tierra mía, que ya habrán visto que hemos dado cuenta que El Mundo nos dice que la cosa económica marcha muy bien (lo volemos a poner:” ...aunque la recuperación empieza a llegar a la economía real”), pero si leen deducirán claramente que no se han olvidado de los 4,5 millones de parados, los contratos precarios por días y horas, los salarios menguantes que impiden salir de pobre y la necesidad de retomar la inversión de I+D, reformar la educación y hasta de cambiar el modelo productivo para poder salir algún día del ladrillo y la hostelería, eso sí que sus buenos deseos no entorpezcan estos datos, y si hace falta no mencionar lo que dice el FMI pues se le pone un buen velo, que para eso estamos saliendo de la crisis, que todo es posible en esta tierra, en la que amanecer no es poco, parafraseando la gran película de Cuerda
De la esfera mundial, mejor dicho europea, solo encontramos dos titulares, pero con una sola referencia: Grecia; y por ende castigar duro a Tsipras, a quien se le ocurre poner guijarros pequeños a estos preclaros bienhechores de los ciudadanos europeos (El País: “Europa recela del acercamiento de Grecia a Rusia”; Ara: “Tsipras utiliza Putin para presionar Alemania”), y que por supuesto en el editorial del primer rotativo se despacha a gusto (“Syriza contra Alemania”, con el siguiente subtítulo: “Las reparaciones de guerra exigidas a Berlín no son la solución a la deuda griega”), como vemos estos señores ya se hayan instalados en la ley del embudo, lo ancho para unos, lo estrecho para otros, y a propósito de esto, en mi tierra, uno de mis amistades le pusimos un mote “culo de oro”, tuvo problemas al nacer le tuvieron que practicar cirugía para tener que hacer sus necesidades, me da que pensar que es la solución que le quieren dar a Grecia.

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