Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como sueños

Reivindicación de Giner de los Ríos: Cien años de su fallecimiento

Lástima de tierra desolada, que hace un siglo muriera uno de los grandes ilustradores españoles, con algo de retraso con respecto a otros países europeos, pero por eso es necesario reivindicarlo en estos momentos de incertidumbres y desolaciones para la escuela, y para esa legión de maestros que habitan en nuestra tierra, y que quieren de la escuela, de la instrucción pública una herramienta para la emancipación del ser humano. Por eso este que les escribe quiere hacer una distinción clara entre educación e instrucción pública o enseñanza de conocimientos, por eso no quiero me veo en la necesidad de acudir a nuestro idioma, a lo que debería ser la diferencia clara entre educación y enseñanza, y que mejor que acudir a sus definiciones lingüísticas. Educación (Del lat. educatĭo, -ōnis). · f. Acción y efecto de educar. · f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes. · f. Instrucción por medio de la acción docente. · f. Cortesía, urbanidad. Enseñanza. · f....

Malos tiempos

Malos tiempos para la lírica, decía la canción, cortita quedó, tiempos grises, negros, opacos. tiempos de sudores fríos. de estremecimientos de dolor, de lágrimas, las vuestras, las mías, No sabemos nada, no somos dueños de nuestros destinos, todo se nos escapa de entre los dedos de nuestras manos, Sigo pensando en aquella chica que de color rojo se teñía su pelo. Los horas pasan, los días transcurren, los años pesan como una losa. los tiempos pueden y deben cambiar, de los baúles míos surgen ideas, algunos encerraron esos valores en las cunetas de su caminar. En algún lugar de mi caminar, me van brotando esos trabajadores, marcados por su tristeza, manchados por las ordenes de un trabajo que no les gusta, Pero que no hace ser como somos, cuanto deseos tengo que un trabajador le oiga susurrar “Arriba parias de la tierra". En cualquier rincón de esta ciudad dolorida. caminan seres cual perros hambrientos, para saciar su hambre, sus esperanza...

Por las entretelas de la vida (poema de una mañana de verano)

Cuantas vueltas de una gloria fenecida, que a punto estuve de conquistar, una velocidad indescifrable, alegre doblando la esquina, huyendo de esa calle de la reyerta permanente, hijo de un republicano, que en silencio vivió su tortura diaria, expulsado que fui de toda vida placentera, aquí ando, donde estuve siempre, golpeado, duramente golpeado, pero erguido ando, siempre apoyado en esta soledad afligida, apedreado estoy, pero siempre acompañado. Siempre es la esperanza el quicio de una puerta entreabierta, de esta desarraigada vivienda, aun no se como aguantan sus cimientos, ante los huracanes que viviendo ando, en este desquiciante juego del quicio-resquicio, entro y salgo, salgo y entro, pasando del quizás ( me escuchan) al todavía ( me ignoran), de cuando me pasan la mano por el hombre ( me animan), cuando yo quiero callarme, al sentirme dañado, no sé que intrincado misterio, es este de sentirme lastimad. No me importa ya la velocidad de este ...

El sueño de la Bella Durmiente

Que soñarías ahora Bella durmiente, que música te podría gustar, o solo escucharías el pitido del cierre de una sala de chat. Qué frutos probarías en esta primavera calurosa, quizás dulces duraznos, esperando todavía el príncipe de tu vida, que de tu sueño despierte. quizás soñarías con vestidos de satén compuesto al tiempo de margaritas hechas perlas, que hasta las agujas derretidas quedaron Gacela centelleante de un bosque oscuro, brillar hacías, quizás solo esto te gustaba, ni lobos ni príncipes deseabas encontrar, solo de rama en rama querías ir. Aurora mañanera niña de ojos verdes, hebras pelirrojas; niño de rizos de oro sorprendido, que en hadas no creía: un anciano en lontananza, ofrecía su mano, para darte cobijo. tal vez soñaba que la luna patrón monetario fuera, devaluada continuamente. Tal vea soñara con pájaros dejaron de cantar, sus bosques pequeños, angustiosa su vida hacía. no despiertes príncipe la Bella Durmiente, No cantes c...