Elogio del Quijote
En este sábado recién despierto, con mis ojos con los resto de legañas, me presto a hablar del Quijote, de ese libro y gordo, que algunos dicen que es un tostón, supongo que la visión de dos tomos, donde ven dos tomos con un gran volumen de páginas, en estas tierras donde el leer, prensar, reflexionar anda de capa caída, aquí donde las vísceras han ganado a la racionalidad, atreverse con este libro, es arriesgarse a un cambio profundo, a una nueva manera de ver el mundo. Y que supone la llegada del Quijote a la literatura, se conviene que es un alegato contra los libros de caballería, que lo es, pero es algo, es contra esos escritores “humanistas”, que hablaba de la la futilidad, la irrealidad y la melindrería, andaban por ahí las novelas pastoriles, andaba la poesía pastoril, derivada de la fascinación renacentista ante la tradición grecolatina, pero tan insustancial esa fascinación, que quedaron prendidos en la hojarasca, igual que ahora es el...