Al calor de las noticias (2 de agosto de 2014)
Hoy me encuentro con que en los periódicos se nos da cuenta de la habitual conferencia de prensa de Rajoy, un hombre acostumbrado a rehuir a los periodistas, inventor del estrambote de las ruedas de prensa de plasma, ayer se sometió a una batería de preguntas sin límite de tiempo, en cual sigue dando clases de que le pueden preguntar cualquier cosa, que el responderá con lo que crea conveniente, y donde no podemos decir otra cosa, que estaba dispuesto a lucir sus grande logros.
Rajoy no tiene otro remedio que hacer una visión triunfalista, incólume a centrarse las cifras, ya que hablar de la realidad vivida por muchos ciudadanos se le deberá hacer insoportable, nos dice que la crisis se ha revertido, el crecimiento económico es imparable, el paro desciende vertiginosamente y los brotes verdes de antaño se han convertido en un vergel.
En definitiva un claro un discurso plenamente electoral, que obviamente se convertirá en el discurso de nuestras próximas elecciones, todo ello envuelto en verdades, medias verdades y mentiras flagrantes, y para ello alardeo de estadísticas, para hacernos tragar con ruedas de molino; nos viene a decir que todo ha sido positivo, que no ha dado puntada sin hilo, que todo está bajo control, que por eso hace reducciones fiscales, que devolverá nueve mil millones de euros a los declarantes de hacienda, pero nada nos dijo que cuando pagaran los ricos o cuando controlará a los evasores fiscales, y como ustedes pueden imaginar todo es magnificado por sus acólitos de siempre, y con respecto de Cataluña lo único relevante que nos dijo, es que está seguro que Mas no hará nada ilegal.
A este señor habrá que decirle que pasee algo más, o que venga a la casa donde vivo yo, a ver donde encuentra sus grandes logros, los periódicos prefieren discutir sobre si el vaso esta medio lleno o medio vacío, pero uno no termina de asombrarse, pero no me cabe duda que lo esperaba, y es que no tuvo empacho en hacer esta afirmación que los recortes "no han dejado desprotegidos a los más débiles", lo cual demuestra que no ha leído o no ha querido tener en cuenta los informes de Unicef y de tantas instituciones sociales que demuestran que el país se ha empobrecido, que los pobres se han hecho más pobres y que incluso dentro de lo que él considera victorias, como el crecimiento del empleo, hay que enmarcarlo en la nueva filosofía que marcará el futuro: contratos a tiempo parcial y salarios mucho más bajos, para el debe ser un gran triunfo que muchos trabajadores solo tengan retribuciones que les sitúan en el umbral de la pobreza, y en esas andamos siempre, lo más grave de todo esto es que emprendieron una lucha de clases, en las que van saliendo vencedores, pero no quiero ahondar más en esta herida que ahoga.
Al margen de la comparecencia de Rajoy, las primeras páginas mantienen la sangría que Israel está realizando en Gaza, donde se van produciendo las matanzas diarias, sin que esa pretendida comunidad internacional demuestre voluntad política de solucionar el conflicto, donde parece que todo parece que tiene como finalidad de provocar la diáspora palestinas de estos territorios, y donde parece que también quiere ahogar toda voz disidente, que no se aquiete con su visión del mundo, y uno que creía que no solo los fines deben ser buenos, sino también los medios, pues se encuentra desolado.
Y por último, una nueva dosis con los vericuetos de los Pujol, de momento de la lista Falciani han llegado a la luz pública española las andanzas de Botín (2000 millones en Suiza) y ahora Pujol, pero es importante destacar la noticia revelada por “The New York Times”, en relación a Juan Carlos, en donde se destaca que posee la considerable cifra de 1800 millones de capital privado, y como es evidente sobrepasa de la cuentas anuales de asignadas en los presupuesto públicos, pero claro dentro de nuestro fervor monárquico esto no debe ser una noticia relevante.
Y la perla final nos la ofrece hoy Rull, segundo de a bordo de Más, que nos dice que "si Pujol no se hubiese apartado, lo habríamos hecho nosotros", parece que ahora van de sobrados, ahora que es un cadáver político, pero claro el hecho diferencial se parece a cierta costumbre española, ser valiente con el caído, y sumiso con el poderoso, ya quisiera yo que estas declaraciones si Pujol seguiría llevando las riendas, estoy convencido que habría callado.
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