Modernos Prometeos
He visto la foto, y que mas da si es Barcelona, o hubiera sido en Madrid, en un ceremonial de tono de corte real, dando la bienvenida a ese gran presidente, que nos librara de tanta barbarie socialista, y levantan cual reyes magos oro, incienso y mirra, y todo para conseguir un mundo mas feliz que nuca llegará,y se parece cada ves más al mito de Sísifo, añoramos un mundo que jamás tuvimos y que nunca tuvimos ( el estado de bienestar europeo).
En Europa uno quisiera ser optimista, ve que Dinamarca la izquierda alcanza el poder, parece que el maldito Berlusconi le suena su trompeta final, vemos un debate ( si, si un debate entre miembros del partido socialista), y sin que ello equivale a que se hunda su partido, en la republicana Francia. Se entran en síntomas de imposible solución para la gran dama alemana, y los conservadores británicos se encuentran en un callejón sin salida, pareciera que la izquierda renace de sus cenizas, pero esas izquierda es izquierda, y somos tan avestruces, que estamos rorando la inutilidad de Europa. Eso si esos mastodontes que son Sarkozy y Merkel dan sus coletazos, impondrán a toda Europa su sacrosanto principio de ajuste permanente del cinturón en la misma dirección de siempre, y todo en loor de multitud de alabanza al gran consenso europeo, so pretexto de defender un estado queue fue ilusión de unas breves décadas, y que se le están dando nada mas que puñaladas rastreras, para provocar una lenta y agónica muerte del gran sueño europeo.
Suena las mismas voces de siempre ( hay que defender el estado social de derecho), pero hago mas que pensar que esto se asemeja a esa pequeña obra maestra de Steven Spielberg, El diablo sobre ruedas, en la angustia de que produce al espectacular persecución de una camión sobre un angustiado conductor, todos sabemos el final, pero sufrimos por que ese sueño se nos muere entre las manos, y mas mirando el patético espectáculo de los dos partidos mayoritarios de España, en esta España que ni en sueños tuvo el robusto Estado de Bienestar Europeo, añorando un sueño que nunca hemos tenido, sino solo un espejismo del mismo, somos ejemplos vivientes del mito de Sisifo, que cual prometeos subimos una y otra vez la ladera del mismo monte.
Siento tal desasosiego, que deseo salir de Europa, en busca de una esperanza, que aquí ha fenecido
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