POEMAS DEL ALBA
Reflexiones últimas
Espíritu en reposo, con arrojo
asume el reto
de concebir el conocimiento
de concebir el conocimiento
más allá de expiación y del gozo,
el espíritu, al fin, conoce
el espíritu, al fin, conoce
las luces de no tener olas,
de que un ave no vuela,
ni llega a mi oído un sonido leve.
Luego sólo, en el sueño profundo,
el crepitar del aire de la planicie,
de la nieve en el suelo
Mucho te amo
Mucho te amo y con dolencia contemplo
al franquear en mi sueño.
desde este remoto confín, misteriosos
ojos te añoran.
Esta alborada contemplar
con clemencia
este sueño dulce y alegre
de un amor que me espera.
Algo n mi sangre anhela encontrarte
algo en mi sangre tu voz suena,
te llamé y tu me respondiste,
y mi sangre espera que tu voz
taconee de nuevo tu respuesta.
Íbamos de camino
Mi ternura en hálitos te refrescaba
tu hebra sustentada en céfiros,
es como el soplo de tu esencia,
eres aire en el viento
¡Qué luminiscencia tenue de mis esperanzas!
¡Oh lucidez trascendental que iluminaba
toda mi subsistencia cual efusión en luminosidad inmaculada!
¡Oh lucidez trascendental que iluminaba
toda mi subsistencia cual efusión en luminosidad inmaculada!
De mi espíritu silvestre
Nacía brisa fresca en la aurora
¡Lisonja mimosa del alba!
¡Qué corteses nimbos se iluminaban
y qué radiantes aguas!
El cosmos era la resonancia
y en mi oculto interior atronaba.
y qué radiantes aguas!
El cosmos era la resonancia
y en mi oculto interior atronaba.
Yo iba contigo
Atardeciendo la tarde,
Yo caminaba a un encuentro
vi tus tristes ojos al
contraluz de los rayos,
ya mis ojos no pude bajar.
Para alegrarte,
deseando que la tarde
fuera día,
de mi corazón emergió
fragancia fresca de una aurora,
donde trinan los pájaros sus gorjeos,
y la vida, como si fuera mundo,
son continuos sonidos,
que estremecen mi interior
Camino
Ahí estas, en la senda de la vida,
rota la aspiración de un amor,
esta la luna
que lo empalidece todo.
Ahora debes reanudar
el camino
por plegadas riberas,
por sendas tortuosas,
donde tropezaras con muros
y agua que parece inmóvil
pero que surca hacia
un playa remota
que ahogara tu pena,
y tu historia, tu vida….
Lamento del que no ve
Ay tú mujer, que tanto amas
que me dices que ha vivido tanto,
¿Dónde tienes el pañuelo
para enjugar tu llanto?
¿Dónde l a senda?,
o es que en tu oscuridad
ya no brilla la alborada.
Y a pesar de todo, tu perfume
entra por mis ojos con agrado,
y un ardiente murmullo de tu voz,
me acompaña en noches solitarias
Tus manos, tus dedos me guían
a tientas, tocando toda
te digo cosas para que
esa sonrisa aparezca
Y palpo apenas y tu cuerpo aprendo
y lerdo hago lo que tú revelas.
Mire o no mire,
y lerdo hago lo que tú revelas.
Mire o no mire,
comprenda o no comprenda,
tu lo acrecientas
Tú centuplicas, porque vea
lo que quizá no exista.
En la tenebrosidad de mi vida
dulce es tu vista,
En la tenebrosidad de mi vida
dulce es tu vista,
tu mirar gozoso
y que a mi corazón hace temblar,
y que a mi corazón hace temblar,
que cuando quedábamos en aquel lago
alegre, jubiloso
imaginaba mar rugiendo.
Tu corazón es magia para mí
¡Así lo fuese el mío!
Algo turba mi corazón
Algo turba mi corazón espera aún,
tu voz en suena en lo más recóndito,
he llamado a tu puerta,
y tu voz me ha respondido.
Ven hacía mi,
mi cuerpo crece, fluye, se aparta
y el tuyo se acerca,
en la mañana aquella,
la tierra tembló, se rasgó.
Abre tus ojos al amor
Oh!, me levantaste de un largo sueño,
iluminaste mi alma
en un secreto puro, si vinieras
desnuda de ropaje, a la luz del día,
mis palabras te llaman
esperando la respuesta tuya
Comentarios
Publicar un comentario