Billie Holiday: en su recuerdo, en el centenario de su nacimiento
."Puedes ir vestida de raso, con gardenias en el
pelo y no ver una sola caña de azúcar en varios kilómetros a la redonda y, aun
así, seguir trabajando en una plantación" (Billie Holiday)
Hoy
hace cien años nació en Philadelphia Billie Holiday , quizás la cantante más
definitiva de toda la historia del jazz, llevo
a gala mi profundo subjetivismo, y eso que en su época había buenas
cantantes de jazz, pero ella en cierta manera tenía lo que podemos decir
“ángel”, con encanto, en España lo llamamos “duende”, para que me entiendan mis
lectores, algo parecido a Camarón de la Isla, que tanto se parecen los dos.
Muchos
dirán juguetes rotos, una diva del jazz nunca puede ser un juguete roto, esos
son los que un día fueron grandes, mas luego desaparecieron del mundo, no se
supo más de ellos, más bien camino por la delgada línea de la vida,
sobreviviendo a la sociedad, a sus amores rotos, a su desgraciada relación con
las drogas, y que puedo decir yo, si ella lo escribió mejor nadie, si quieren
emocionarse leyendo su autobiografía,
les puedo decir que es conmovedora y bien escrita, que digo muy bien escrita: Lady sings the blues'(Editorial
Tusquets,1998); podemos decir que vivió con excesos,que vivió infortunios, y
eso es lo que la hizo ser la diva entre las divas
En
este siglo han aparecido voces maestras en el jazz, incluso voces que bien
pueden rivalizar en audacia y emoción con el lamento vocal de la Holiday. Y,
sin embargo, todavía está por descubrirse una cantante que concite tanta
unanimidad en torno a una canción tan arrebatada como arrebatadora. Y tan
herida, porque no se entiende cómo esta mujer fue capaz de vivir en la cima del
jazz golpeada de tanta desgracia
Y
leyendo su autobiografía, veremos su infancia desgraciada, abandonada por su
padre, músico de jazz, fue violada cuando tenía 10 años y hubo de cambiar jugar
en la calle por el cepillo y la fregona, limpiando en un burdel que -cosas del
destino- le permitió escuchar a Bessie Smith y Louis Armstrong a través de una
jukebox que entretenía a la clientela mientras esperaban turno, verdad que es
curiosa es la vida, pudiendo acabando siendo una prostituta, tiene todos los
pasos de la vida destinado a ella, es donde encontró lo que iba a ser su vida,
del dolor nació su belleza, fíjense que no fue la adolescencia, sino en su vida
como cría tuvo la pulsión de encontrar en su voz y en el jazz la posibilidad de
ser feliz, luego vendría los años, en que tuvo que aguantar mucho, en su condición de mujer y en su condición de
negra.
Y
abandonando su lugares de infancia, huyendo de muchas sombras, caminando por la
delgada línea de alambre de esta vida, y con todo un horrible futuro ante sí,
se encaminó a Nueva York, y allí sorpréndanse, queridos lectores, cuando tenía
trece años tuvo su primer intento como cantante de Jazz, y claro ha pasado a la
historia del Jazz, en un local de la calle 133, Pod's and Jerry's, primero
bailó, luego canto 'Travellin' all alone', conmoviendo a todos los asistentes.
Ella lo recordó en sus memorias: "Si a alguien se le hubiera caído un
alfiler, habría sonado como una bomba. Cuando finalicé, todos aullaban y
levantaban sus vasos de cerveza". En aquel momento nació Billie Holiday,
su nombre no le gustaba nada.u segundo apodo, 'Lady Day', se lo puso el gran
amor de su vida, mal correspondido, el saxofonista Lester Young, con el que
compartió tantos escenarios y tantas grabaciones.
Sobre
el escenario Billie Holiday era todo vida, todo alegría, más su horrible vida,
en aquellos duros años, no se le la permitía ningún contacto en el público
blanco, tenía que acceder a los locales por la puerta de atrás, cobraba menos
que sus compañeros... A ello se le sumaba su adicción a la heroína, que la
granjeó numerosos problemas y un paso por la cárcel de cruel recuerdo, por no
hablar de las parejas que tuvo, maltratadores de profesión, tipos mafiosos,
crueles, a los que retrató en canciones como 'My man' o'Ain't nobodys
business'. Pronto captó la atención de una de las orquestas de swing de mayor
éxito en aquel Estados Unidos de 1933, la de Benny Goodman -por mediación del
productor John Hammond-, para encontrarse cuatro años después integrada en esa
maquinaria mucho más jazzística y fogosa que fue la de su admirado Count Basie,
donde conoció al mencionado Lester Young; y llegaron esos momentos en que
Billie Holiday ya había hecho de su voz un lamento vocal con una hondura
emocional mágica, con una sensibilidad en el fraseo realmente única e
irrepetible, cuentan sus allegados que nadie como ella pronunciaba con tanta
emoción desgarrada las palabras "love" o "baby".
Pero
siempre en su vida, en sus postreros andares jamás las penurias no dejaron de
abrazarla, maltratos de sus parejas, las humillaciones racistas y
persecuciones de la policía, hasta el
extremo que, hasta cuando daba su último aliento, en el Metropolitan Hospital
de Nueva York, un 17 de julio de 1959, donde recibía una denuncia a los pies de
su cama.
Pero
no quiero terminar, sin hacer una mención a su gran canción, a esa canción que
la consagró por siempre y para siempre, no es otra que Strange Fruit, presentó en el Café Society para actuar:
Barney Josephson le dio a conocer la canción compuesta por Meeropol, y le pidió
que la cantara para su público,Billie, cuyo padre había fallecido en Dallas
porque ningún hospital quiso atender a un negro, dudaba en cantar la canción,
por su letra; finalmente accedió a cantarla en el último lugar del repertorio;
Barney hizo que los camareros dejaran de servir, apagó todas las luces excepto
un foco sobre Billie, y ella empezó a cantar, fue una pieza breve, sobrecogedora,
todo el mundo contuvo el aliento, había nacido la primera canción antirracista,
tres minutos que cambiaron la historia de la música comprometida, hoy, tantos
años después, seguimos necesitando de poetas que escriban contra la barbarie,
de cantantes que den voz a quienes no la tienen y de intelectuales que tengan
coraje para bajar a la arena, contaminarse y denunciar los extraños frutos que
siguen colgando de los árboles de la modernidad del llamado primer mundo, lejos
de allí, al otro lado del Atlántico, se iniciaba para nosotros la cruel y genocida dictadura de
Franco,, que contrastes tiene esta dura vida….
Letra Traducida de
Strange Fruit
Los árboles del sur sostienen un extraño fruto,
sangre en las hojas y sangre en la raíz.
Negras nalgas que se balancean bajo la brisa sureña.
Extraño fruto que cuelga de los álamos.
Escena pastoral del noble Sur.
Ojos desorbitados y mueca en la boca.
Dulce y fresco aroma de magnolias
y después, el brusco olor a carne abrasada.
Allí hay un fruto para que lo arranquen los cuervos,
para que la lluvia lo empape, para que el viento lo sobe,
para que el sol lo pudra, para que el árbol lo deje caer.
Allí hay una extraña y amarga cosecha.
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