Al calor de las noticias (10 de agosto de 2014)
Menuda manera de empezar el domingo, parece que este verano en cuanto a hechos relevantes, esta que no para, la única consistencia real de que existe es la extrema delgadez de las páginas de los periódicos escritos, y en primer lugar vemos que tenemos una encuesta en El País, el periódico que ha asumido rol de mantener el statu quo actual, pues nos regala hoy una encuesta ad hoc, y supongo que para dar alguna moral a la alegre muchachada socialista, y como este periódico nunca se ha mostrado neutral, pues nos augura unos resultados calamitosos, ya sabemos cuan tiernas y dulces han sido las relaciones, pero esa es una historia aparte de contar, y digna de entrar en las grandes patologías psicológicas de los redactores del ayer, del hoy y del mañana, en ese sentido es el que veo la encuesta, quieren conservar la fidelidad de su hijo predilecto.
Hoy también es día de reservar para los grandes eventos de Obama, lástima que las consecuencias las paguen las poblaciones sin destino alguno, pero esto del juego a dos bandas americano me tiene perplejo y sumido en una profunda amargura, los intereses americanos no se encuentran amenazados, sino que se vigorizan en este macabro juego a dos bandas, pero de esto no hablan los sesudos analistas, más proclive a los juegos de malos y buenos, tal como hacen también con Putin el País, donde le dice que adonde quiere caminar, pues donde quiere que vaya ilustres analistas, pues a preservar sus intereses estratégicos, eso es tan evidente, como que yo intento sobrevivir. De lo de Irak pues vergonzoso el papel de estos nuevo dirigentes, que lejos de ser estadistas, se encuentran felices en su papel de chicos de los recados, los intereses de los grandes poderosos hay que preservarlos como sea, y hoy debemos constar que aparece claro que este nuevo escenario bélico va para largo, para ignominia de ellos y sus fatales consecuencias para los pobladores de esos territorios, y todos andan tan contentos.
Y la cuestión catalana, también como telón de fondo de este verano, ABC nos regala una entrevista con Mario Vargas Llosa, en la que nos dice su gran verdad: "No hay una mayoría de catalanes que quiera separarse", eso sí no nos explica quien le he revelado tamaña realidad; y hoy también nos ofrece El Mundo una obra de teatro del fin del mundo, y con una rotundidad entusiasta, no asegura que la banca europea está en alerta por la independencia catalana, y todo ello en tanto que nos dicen que los banqueros manejan informes sobre el boicot popular que se produciría en España y la fuga de depósitos que padecerían las entidades de Cataluña, y que no hay más consecuencia real que un terrible colapso financiero por la falta de crédito, como ven ustedes el fin del mundo se haya cercano.
Y hoy domingo, este humilde sobreviviente, en esta semana de dura batalla personal en lo concerniente de mi situación laboral, pues poniendo cada vez más énfasis en este periodo de crisis, abordar todas las cuestiones relativas a la organización del trabajo, con la consciencia clara, más allá de todas las simplificaciones tan en boga, tengo la certeza subjetiva que la forma de abordar la organización del trabajo realmente existente, es la condición necesaria e imprescindible para luchar por la libertad concreta de todos los trabajadores, como paso necesario a la necesaria emancipación, donde la consideración del centro de trabajo como un ámbito que supera la condición nacional hasta ahora existente, en la evidencia de que la aspiración al internacional ha pasado a tener la condición de necesaria.
En este mundo donde la producción de un bien ya nada tiene que ver con las estructuras nacionales, de las que aun somos herederos, por eso son tan graves las consecuencias de estos momentos, algo anda muriendo, algo anda naciendo, todo ha tornado más difícil, más complejo, pero tan apasionante para luchar, es preciso romper de una vez con las rutinas del pasado, y abordar sin miedos y complejos reivindicar la centralidad del trabajo asalariado, como el mejor remedio para romper las barreras nacionales y la construcción de entidades estatales que superen los márgenes del Estado Nación, si al menos pudiéramos construir los cimientos de organizaciones sociales para combatir las injusticias de este mundo, me daría por contento, vaya tiempos que nos han tocado vivir.
Bueno me voy a descansar, que hoy comienza un dura semana de trabajo, y esta tarde viviré descansando al amparo de las músicas de Tony Zenet y Javier Ruibal, así encontraré algo de paz en esta atribulada vida mía.
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